Entrada 5. Reflujo gastroesofágico en el lactante

 

Introducción

El reflujo gastroesofágico es una situación muy frecuente durante los primeros meses de vida. Muchos padres se preocupan cuando observan que el bebé regurgita pequeñas cantidades de leche después de alimentarse; sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de un fenómeno fisiológico relacionado con la inmadurez del aparato digestivo. Comprender esta condición permite evitar preocupaciones innecesarias y promover la continuidad de la lactancia materna.


¿Qué es el reflujo gastroesofágico?

El reflujo gastroesofágico (RGE) se define como el paso involuntario del contenido gástrico hacia el esófago. En los lactantes suele manifestarse mediante regurgitaciones visibles después de las tomas.

Durante los primeros meses de vida, el esfínter esofágico inferior, estructura encargada de impedir el regreso del alimento hacia el esófago, aún no ha alcanzado su completa maduración, por lo que el reflujo es frecuente y generalmente normal.



¿Por qué ocurre?

Existen varios factores que favorecen el reflujo fisiológico:

  • Inmadurez del esfínter esofágico inferior.
  • Dieta exclusivamente líquida.
  • Consumo frecuente de alimento.
  • Posición horizontal durante gran parte del día.
  • Capacidad gástrica reducida.

Estos factores forman parte del desarrollo normal del lactante y mejoran progresivamente con la edad.


El reflujo como parte de la maduración normal

El reflujo fisiológico es considerado un proceso normal del crecimiento y desarrollo infantil.

Generalmente:

  • Inicia durante las primeras semanas de vida.
  • Alcanza su máxima frecuencia entre los 3 y 4 meses.
  • Comienza a disminuir después de los 6 meses.
  • Se resuelve espontáneamente entre los 12 y 18 meses.

Por esta razón, la presencia de regurgitaciones aisladas en un bebé sano, activo y con adecuado crecimiento no debe considerarse una enfermedad.


Diferencia entre reflujo fisiológico y enfermedad por reflujo

Reflujo fisiológico

  • Regurgitaciones ocasionales.
  • Buen aumento de peso.
  • Lactante tranquilo.
  • Alimentación adecuada.
  • Desarrollo normal.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico

  • Pérdida de peso.
  • Irritabilidad importante.
  • Rechazo de la alimentación.
  • Tos persistente.
  • Problemas respiratorios.
  • Retraso del crecimiento.

Ante estos signos es necesario acudir al médico para una valoración especializada.


Lactancia materna y reflujo

La lactancia materna sigue siendo la mejor opción para los bebés con reflujo fisiológico. La leche humana posee características que favorecen una digestión más rápida y una adecuada maduración gastrointestinal.

Además:

  • Reduce el riesgo de infecciones.
  • Favorece el desarrollo inmunológico.
  • Es mejor tolerada por el sistema digestivo.
  • No incrementa los episodios de reflujo.

Por lo tanto, el reflujo gastroesofágico fisiológico no constituye una contraindicación para continuar con la lactancia materna.


Recomendaciones para disminuir las regurgitaciones

  • Mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses.
  • Alimentar al bebé con calma y sin prisas.
  • Evitar sobrealimentarlo.
  • Sacar el aire después de cada toma.
  • Mantener al lactante en posición vertical de 20 a 30 minutos después de alimentarlo.
  • Evitar ropa demasiado ajustada en el abdomen.

Pronóstico

El pronóstico del reflujo fisiológico es excelente. La mayoría de los lactantes mejoran espontáneamente conforme madura su sistema digestivo y adquieren una posición más erguida durante el desarrollo.

En la mayoría de los casos no requiere medicamentos ni estudios complementarios.


Conclusión

El reflujo gastroesofágico fisiológico es un fenómeno normal asociado a la inmadurez del sistema digestivo del lactante. Lejos de representar una contraindicación para la lactancia, constituye una etapa transitoria que suele resolverse espontáneamente con el crecimiento. La educación a los padres es fundamental para evitar la suspensión innecesaria de la lactancia materna.


Referencias 

Lightdale, J. R., & Gremse, D. A. (2013). Gastroesophageal reflux: Management guidance for the pediatrician. Pediatrics, 131(5), e1684-e1695. https://doi.org/10.1542/peds.2013-0421

Organización Mundial de la Salud. (2023). Lactancia maternahttps://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/breastfeeding

Secretaría de Salud. (2021). Guía de Práctica Clínica. Promoción, protección y apoyo a la lactancia materna.

UNICEF. (2023). Lactancia materna y desarrollo infantilhttps://www.unicef.org

Vandenplas, Y., Rudolph, C. D., Di Lorenzo, C., Hassall, E., Liptak, G., Mazur, L., ... & Staiano, A. (2009). Pediatric gastroesophageal reflux clinical practice guidelines. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, 49(4), 498-547. https://doi.org/10.1097/MPG.0b013e3181b7f563


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