Entrada 8 Lactancia materna y prematurez
Cuando un bebé nace antes de tiempo, sus necesidades nutricionales son diferentes a las de un recién nacido a término. El cuerpo de la madre tiene la capacidad de adaptarse y producir leche con características especiales que ayuda al crecimiento, desarrollo y fortalecer el sistema inmune del bebé prematuro.

La leche materna se considera el alimento ideal para estos bebés, ya que contiene una combinación única de nutrimentos que favorecen su recuperación y reducen el riesgo de complicaciones.
Proteínas: fundamentales para el crecimiento
Las proteínas son esenciales para la formación de músculos, órganos, tejidos y para el desarrollo adecuado del cerebro.
La leche de madre prematura contiene una mayor concentración de proteínas durante las primeras semanas de lactancia en comparación con la leche de madres de bebés nacidos a término. Estas proteínas son de fácil digestión y absorción, lo que permite que el bebé aproveche mejor los nutrientes sin sobrecargar su sistema digestivo, que aún es inmaduro.
Además, algunas proteínas tienen funciones protectoras, ayudando al sistema inmunológico a defenderse de infecciones.
Grasas: energía y desarrollo cerebral
Las grasas representan una de las principales fuentes de energía para el bebé prematuro. Debido a que estos recién nacidos tienen reservas limitadas de grasa corporal, necesitan un aporte adecuado para crecer y desarrollarse.
La leche materna aporta:
- Ácidos grasos esenciales.
- Ácido docosahexaenoico (DHA), importante para el desarrollo cerebral.
- Ácido araquidónico (ARA), necesario para el crecimiento y la función celular.
- Triglicéridos que proporcionan energía de forma eficiente.
Estos componentes contribuyen al desarrollo del sistema nervioso, la retina y las capacidades cognitivas futuras.
Carbohidratos: energía para el organismo
La lactosa es el principal carbohidrato presente en la leche materna. Su función principal es proporcionar energía al bebé.
Además, favorece la absorción de minerales como el calcio y promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, ayudando a mantener una microbiota saludable.
Componentes inmunológicos: una protección natural
Los bebés prematuros tienen un sistema inmunológico inmaduro, por lo que son más vulnerables a infecciones. La leche materna les proporciona una protección adicional mediante diversos componentes inmunológicos.
Inmunoglobulina A (IgA)
Es un anticuerpo que recubre las mucosas del sistema respiratorio y digestivo, dificultando la entrada de microorganismos que pueden causar enfermedades.
Lactoferrina
Es una proteína que ayuda a combatir bacterias, virus y hongos al limitar la disponibilidad de hierro que estos microorganismos necesitan para crecer.
Lisozima
Actúa destruyendo ciertas bacterias y colaborando en la defensa del organismo.
Leucocitos
Son células vivas que participan activamente en la respuesta inmunitaria y ayudan a combatir infecciones.
Oligosacáridos de la leche humana: aliados del intestino
Los oligosacáridos son compuestos especiales que funcionan como prebióticos, es decir, alimentan a las bacterias beneficiosas del intestino.
Estos componentes:
- Favorecen una microbiota intestinal saludable.
- Impiden que microorganismos dañinos se adhieran al intestino.
- Ayudan a reducir el riesgo de infecciones gastrointestinales.
Vitaminas y minerales
La leche materna aporta vitaminas y minerales indispensables para el crecimiento y desarrollo del bebé prematuro, entre ellos:
- Vitamina A, importante para la visión y el sistema inmunológico.
- Vitamina E, con función antioxidante.
- Calcio y fósforo, necesarios para el desarrollo óseo.
- Zinc, que participa en el crecimiento y la cicatrización.
En algunos casos, el equipo médico puede recomendar suplementos o fortificadores de leche humana para cubrir completamente los requerimientos nutricionales del bebé prematuro.
Beneficios de la leche materna para el bebé prematuro
Numerosos estudios han demostrado que la leche de madre prematura ofrece importantes beneficios para la salud del recién nacido:
- Disminuye el riesgo de enterocolitis necrosante, una enfermedad intestinal grave.
- Reduce la incidencia de infecciones hospitalarias.
- Favorece la maduración del sistema digestivo.
- Mejora la tolerancia a la alimentación.
- Promueve un mejor desarrollo neurológico y cognitivo.
- Contribuye al crecimiento y aumento de peso.
- Favorece el vínculo entre la madre y el bebé.
Conclusión
La leche de madre prematura es mucho más que un alimento: es una fuente de nutrición y protección especialmente diseñada para satisfacer las necesidades únicas de los bebés que nacen antes de tiempo. Gracias a su contenido de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y componentes inmunológicos, ayuda a favorecer el crecimiento, fortalecer las defensas y mejorar el desarrollo integral del recién nacido prematuro. Por ello, siempre que sea posible, la leche materna constituye la primera elección nutricional para estos bebés durante sus primeras etapas de vida.
REFERENCIAS:
Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. (2021). Lactancia materna y prematuridad. Madrid, España: Asociación Española de Pediatría. Recuperado de: Comité de Lactancia Materna de la AEP
Meier, P. P., Patel, A. L., Esquerra-Zwiers, A., & Engstrom, J. L. (2017). Management of breastfeeding during and after the maternity hospitalization for late preterm infants. Clinics in Perinatology, 44(1), 119–135. https://doi.org/10.1016/j.clp.2016.11.005
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